lunes, 15 de diciembre de 2008

Crónica del concierto de Vetusta Morla, La Habitación Roja y The Blows en La Riviera

La Riviera pinta sus habitaciones de rojo con un orgasmo musical

El pasado día 28 la cita estaba en la Sala La Riviera, a las 19.30 h. A pesar de que la sala acababa de abrir, calentaron increíblemente rápido el ambiente The Blows, cosa que hacía falta en el frío de Madrid.


The Blow

The Blow


Tras más de una hora y muchas, muchas gotas de sudor The Blows se despiden y dan paso a los murmullos y a la música de fondo. El grupo siguiente en salir era Vetusta Morla, el murmullo se convierte en aplauso y todas las cabezas se alzaban para verlos. El principio, parte instrumental de “Autocrítica” que dio inicio a un concierto que arrancó todos los estribillos a un público extasiado.

“Nadie se lo cree y nadie le cree” fue un himno coreado por todas las gargantas de la sala, al igual que el Oé, oé, oé que siguió a “Un día en el mundo”, lo que le dio pie a la sonrisa y el sonrojamiento de Pucho –cantante- que, para salir del paso, nos presentó la pandereta de Albacete.


Vetusta Morla

Vetusta Morla


Vetusta Morla


Vetusta Morla

Los madrileños “brindaron por un año más, un año menos” alternando temas fuertes y temas más melódicos sin dejar que se aburriera ni un alma. “Hay tanto idiota ahí fuera” sonó atronador, amenazador. Y Pucho soltó una bomba: “en muchos sitios he tenido problemas, pero aquí… madrileños y madrileñas.” Y se fueron, pero nos dejaron con Shaharabbey, porque “la energía se transforma, ya lo sabéis”.

Ya eran casi las diez. Después de esto casi podríamos habernos ido a casa, pero aún faltaba algo, algo grande, La Habitación Roja. Se presentaron amablemente: “Hola, somos la Habitación Roja y esto es lo que nosotros hacemos”. Los saltos y gritos fueron lo más corriente durante los minutos que duró “La vida moderna”, enlazada con “Esta no será otra canción de amor”, mucho más cañera que en el disco. y con "Agujeros negros" cuando el cantante del grupo se alejó de su guitarra para acercarse al público. Y lo hizo, vaya si lo hizo. Tanto, que el principio de “París ardiendo” se confundió con los gritos de los asistentes, totalmente poseídos por la pasión de la música.

“Crónico” levantó los pies de todos y cada uno de los asistentes y de nuevo, hizo que el éxtasis se adueñara de las riendas del concierto, haciendo que el cantante de LHR se dejara caer de espaldas con su guitarra. Cuando se recompuso nos deleitó con “Van a por nosotros” y la sala se convirtió en una auténtica discoteca.

La Habitacion Roja

La Habitacion Roja


La Habitacion Roja


La Habitacion Roja


Se dedicó la velada a la fiesta del pueblo español y al pop del país. El bis casi se exigió por parte del público y se lo permitieron. Y si no hubiera sido así nos habríamos perdido lo que seguramente habría sido uno de los mejores espectáculos del grupo, porque los golpes de sonido de la banda hicieron enloquecer al público y al cantante, que alzó su guitarra y la dejó sonar. Simplemente un orgasmo musical.

Redactora: Nerea Novo
Fotógrafo: Carlos Coronil

2 comentarios:

  1. Cojonudo tía! Me has metido en el concierto! Muy muy chulo

    Por cierto, me flipa el disco de Vetusta Morla, son muy grandes. A ver si puedo verlos en directo pronto!

    ResponderEliminar
  2. hey, hola desde aka, epseor pronto quieras colaborar en diadeljaguar con algo sobre la movida española. saludos www.myspace.com/raschie

    ResponderEliminar